Esparadrapos: se utilizan para mantener adheridas las gasas y apósitos. Se aplican sobre heridas para cuidar y proteger la piel. Utilizar siempre esparadrapos hipoalergénicos y libres de látex.
Banditas (curitas): se aplican directamente en la herida, para protegerla del medio ambiente, suciedad y gérmenes. Utilizar siempre banditas estériles.
Algodón: se utiliza para limpiar las partes no heridas o humedecer con antisépticos con los cuales se desinfectarán las zonas no abiertas de la piel.
Gasas: se utilizan para cubrir las heridas después de lavarlas y desinfectarlas. Entre la herida y la venda debe existir siempre una gasa o un apósito.
Vendas: se utilizan para envolver y sujetar apósitos que cubren heridas. Sirven también para inmovilizar partes adoloridas y lesionadas.
Alcohol: se utiliza como antiséptico de superficie para pequeñas heridas o raspaduras.
Agua oxigenada: se utiliza para limpiar y desinfectar heridas. Detiene ciertas hemorragias superficiales. Una gasa remojada en agua oxigenada puede utilizarse para detener hemorragias nasales.
Bicarbonato de sodio: se utiliza para compensar la pérdida de sales por sudor en el paciente insolado. Ayuda a la digestión.
Analgésicos y antiinflamatorios no esteroides: ayudan a disminuir fiebre y el dolor.
Tijera: indispensable para cortar los implementos del botiquín y la ropa cuando sea necesario. |